QUE ES LA VIDA?

 

Burbujeante, sin sentido ni direcciòn, la vida espera tus pasos. (Abel Desestress)

La vida es vivir. No es una cosa, es un proceso. No hay forma de conocer lo que es la vida más que viviendo, estando vivo , fluyendo, discurriendo con ella. Si buscas el significado de la vida en algún dogma, en una determinada filosofía, en una teología, da por seguro que te perderás lo que es la vida y su significado.
La vida no te está esperando en ninguna parte, te está sucediendo. No se encuentra en el futuro como una meta que has de alcanzar, está aquí y ahora, en este mismo momento, en tu respirar, en la circulación de tu sangre, en el latir de tu corazón. Cualquier cosa que seas es tu vida y si te pones a buscar significados en otra parte, te la perderás.

La vida es inseguridad, A cada momento se dirige hacia una inseguridad mayor. Es un apostar. Uno nunca sabe lo que va a suceder. Y es hermoso que uno nunca lo sepa. Si fuera predecible, no valdría la pena vivir la vida. Si todo fuera como te gustaría que fuese y si todo fuera una certeza, no serías un hombre, serías una máquina. Sólo existen certezas y seguridades para las máquinas.

La mejor forma de perder la vida es tener una cierta actitud ante ella. Las actitudes tienen su origen en la mente, y la vida supera la mente. Las actitudes son nuestras creaciones, son nuestros prejuicios, nuestras invenciones. La vida no es creada por nosotros; al contrario, nosotros somos sólo ondas en el lago de la vida.

¿Qué clase de actitud puede tener una ola con respecto al océano? ¿Qué tipo de actitud puede tener una hoja de hierba hacia la Tierra, la Luna, el Sol o las estrellas? Todas las actitudes son egoístas, todas las actitudes son estúpidas.

La vida no es una filosofía, no es un problema; es un misterio. Tienes que vivirla, no de acuerdo a cierto patrón de conducta, no de acuerdo a un condicionamiento, de acuerdo con lo que te han contado sobre ella. Tienes que empezar de nuevo, desde cero. Osho

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Published in: on abril 30, 2008 at 7:34 am  Dejar un comentario  
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SOS. HELP BRUNO. Blog Solidario



Esta foto es resultado de un estudio (Progresión de edad), realizado en EEUU por International Center for missing & exploited children.
MIRA CON DETENIMIENTO ESTAS FOTOS Y RECUERDA SI HAS VISTO O CONOCES ALGUIEN PARECIDO A EL. PUEDES AYUDAR MUCHO CON ESTA OBSERVACION. GRACIAS.(Abel Desestress)

El niño que ves aquí es: Bruno Alberto Gentiletti. Desapareció el día 2 de marzo de 1997, cuando tenía casi 9 años, en Rosario, pcia de Santa Fe, Argentina. Bruno tiene ojos color verde grisáceos, cabello castaño, piel blanca y una cicatriz ubicada en el omóplato derecho. Nació el día 18 de junio de 1988, en la ciudad de Las Rosas, pcia de Santa Fe, Argentina.
Hoy, ya es un adolescente de 19 años y aún no sabemos donde está.

Creemos que puede ayudarnos a encontrarlo. Por eso te pido que mandes un e-mail con esta información y/o la dirección de este blog a todos tus amigos y conocidos, dentro y fuera del país, para que a su vez, ellos hagan lo mismo.
Como Bruno, hay miles de de niños a los cuales se les negó el derecho de crecer con sus familias y todos ellos merecen que hagamos el esfuerzo de encontrarlos.
Gracias por TU AYUDA!!!

Marisa Olguín (mamá de Bruno)
Juan de Garay 867 – Las Rosas – Santa Fe – Argentina
Tel.: 03471-454212
e-mail: molguin-brunogentiletti@hotmail.com
padresporlavidalasrosas@hotmail.com

Published in: on abril 28, 2008 at 7:02 am  Dejar un comentario  
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Mira la punta de tu nariz, para encontrar el camino.

Todas las cosas están frente a ti, al igual que el camino de la vida, que deberás transitar. (Abel Desestress)

ERES EL CAMINO y la meta. No hay ninguna distancia
entre tú y la meta. Eres el buscador y lo buscado.
No hay ninguna distancia entre el buscador y lo buscado.
Eres el devoto y la devoción. Eres el discípulo y el maestro.
Eres el medio y el fin. Ese es el Gran Camino.

Ha estado siempre a tu alcance.
En este mismo instante estás en él. Despierta, y estás en él.
Te vas a dormir, y permaneces en él, sólo que al estar dormido
no puedes verlo. Y entonces te pones a buscar.
Tú eres como un borracho buscando su hogar,
pidiendo algo que está justo delante de tus ojos.
Pero en tus ojos no hay claridad: están llenos de opiniones,
de distinciones, están llenos de palabras y teorías.
Por eso tu visión es borrosa. Por lo demás, lo que sea
que estés buscando, está justo delante de ti..

Los hindúes emplean el método de mirarse la punta de la nariz:
simplemente te sientas en silencio y te miras
“la punta de la nariz”, sin hacer ninguna otra cosa.
A la gente le parece gracioso, ¡porque vaya una tontería!:
¿qué vas a conseguir con eso?.
Pero se ha perdido su significado. Lo que los hindúes
quieren decir con esto es que el camino que buscas
está justo delante de ti.
Quédate en silencio, mírate la punta de la nariz
y no te líes con ningún pensamiento… Y de pronto, ahí está;
justo en la punta de la nariz, siempre delante de ti.
NO importa donde vayas, esta delante de ti. Errado o equivocado
el camino esta siempre, delante de ti.

Esto es lo que quiere decir mirarse la punta de la nariz,
porque hagas lo que hagas, no puedes ponerla en otro sitio
mas que delante de ti. En cuanto te mueves, se mueve.
Sólo mirándote la punta de la nariz entenderás que:
la verdad está justo delante de ti.
Adonde sea que vayas, va contigo. No puedes perderla,
así que no es cuestión de encontrarla.

Pero fíjate: normalmente nunca te miras la punta de la nariz,
porque siempre estás mirando otras cosas, interesado por
otras cosas. Nunca te miras la punta de la nariz.
Y solamente te haces consciente de la punta de tu nariz
cuando todos tus deseos, todos los objetos de deseo,
han dejado de tener sentido. Solo tu eres importante

Una persona que acostumbre a verse “la punta de la nariz”,
morirá a este mundo. Tendrá un nuevo nacimiento,
porque ha mirado con claridad delante de sí mismo.

Este mundo y esta vida desaparecen. En lo que concierne
a su viejo ser, él ya está muerto. Él es un nuevo ser,
es un renacimiento. Ahora ya no hay un ir y venir.

Se ha realizado; ¿tan sólo mirándose la punta de la nariz?
Sí, porque la cuestión radica en mirar lo que hay delante
y no a los lados. Porque la verdad está delante de ti,
no puede ser de otra forma. No es ni fácil ni difícil.
No es cuestión de esfuerzo, ¿cómo va a ser fácil o difícil?
Es cuestión de despertar, no es cuestión de esfuerzo,
no es cuestión de hacer algo, para encontrar tu destino
¡Es solamente ser! Ser es simplemente ser.

Este es el Gran Camino. El único esfuerzo está
en llegar a conocer y verse la punta de la nariz,
sólo en mirar con claridad delante de ti. Y veras el camino
que a veces te parece tan difícil de encontrar y transitar.

Published in: on abril 26, 2008 at 2:50 am  Dejar un comentario  
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NO PERSIGAS NINGUNA META

La dirección de tu vida no debe ser, las metas que la sociedad te exige. (Abel Desestress)
Entra en el contenido, no te quedes en el recipiente.
Para el buscador lo esencial es el contenido, entender el contenido y convertirse en él; porque no hay verdad más allá del entendimiento. De hecho, el entendimiento en sí mismo es la verdad. Decir que a través del entendimiento se alcanza la verdad no es cierto, porque no hay otra verdad aparte del entendimiento.
El entendimiento es la propia verdad. Entiendes…, te has convertido en la verdad. La verdad no está en algún lugar esperándote a ti para ocurrir: se revela a través de tu entendimiento, se revela dentro de ti.

Siempre que haya una meta, el camino podrá ser fácil o difícil. Depende de dónde estés, de cuánta distancia haya entre tú y la meta, de que para llegar allí haya una autopista o tengas que caminar por un sendero. ¿Está el camino señalado en el mapa o tienes que encontrar tu propio camino?
Si existe una meta será o fácil o difícil. Depende… También depende de si has caminado por ese camino antes. ¿Conoces el camino? Si es así, entonces será fácil, pero si no conoces el camino, entonces será difícil. ¿Eres un buen viajero? Depende de tu condición física, de tu condición mental, que sea fácil o difícil. Pero la verdad no es en absoluto una meta; ¿así que cómo va a ser fácil o difícil?
Hay gente que dice que la verdad es muy difícil. Estas palabras proceden de su total ignorancia. Hay otra escuela opuesta que dice: «La verdad es fácil; no tiene nada de difícil; sólo hay que comprender, es fácil». También estos están diciendo algo que no es correcto. Y ambas posturas pueden ser entendidas por la mente. ¿Es difícil?; entonces la mente puede encontrar técnicas, caminos y medios, para hacerla fácil.
Hace tres mil años viajar era algo realmente difícil. ¡Ahora es tan fácil! como cualquier otra cosa: tú simplemente entras en un avión y no haces nada, sólo descansas. Y cuando te hayas terminado el té, ya habrás llegado. Si la meta es difícil se puede hacer fácil. Osho

Published in: on abril 22, 2008 at 9:07 pm  Dejar un comentario  
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Sin hacer distinciones. Se vive mejor

Si no haces ninguna discriminación entre burdo y sutil

no te tentarán el prejuicio y la opinión.

La mente se ocupa de dividir, la conciencia de tu existir. (Abel Desestress)

SI NO HACES NINGUNA DISTINCIÓN entre burdo y sutil, entre bueno y malo, hermoso y feo, esto y aquello; si no haces ninguna distinción, si no discriminas, simplemente aceptas el todo como es. No pones tu mente en ello, no te vuelves un juez. Simplemente dices: «Así es».

La espina está ahí, tú dices: «Así es». La rosa está ahí, tú dices: «Así es». Un santo está ahí, tú dices: «Así es». Un pecador está ahí, tú dices: «Así es».

 

Vivir en el Gran Camino

no es ni fácil ni difícil,

pero aquellos que tienen una visión limitada

son miedosos e indecisos:

cuanto más se apresuran, más lentos van,

y el apego no tiene límites;

estar apegado, aunque sea a la idea de la iluminación,

es desviarse.

Deja que las cosas sean a su manera

y no habrá ni ir ni venir.

 

Obedece a la naturaleza de las cosas (tu propia naturaleza)

y andarás libre y tranquilo.

Cuando el pensamiento está cautivo, la verdad se oculta,

pues todo es oscuro y confuso,

y la gravosa práctica de juzgar

trae consigo irritación y hastío.

¿Qué beneficio se puede sacar

de las distinciones y las separaciones?

 

Si deseas ir por el Camino único,

no desprecies ni siquiera el mundo

de los sentidos y las ideas.

En realidad, aceptarlo plenamente

es idéntico a la verdadera Iluminación.

El hombre sabio no persigue ninguna meta,

pero el tonto se encadena a sí mismo.

Hay un Dharma, una verdad, una ley, no varias;

las distinciones surgen

por las tenaces necesidades del ignorante.

Buscar la Mente con la mente discriminatoria

es el mayor de los errores.

Osho

 

 

Published in: Sin categoría on abril 16, 2008 at 7:12 pm  Dejar un comentario  

El significado de tu vida

 

No te preocupes por entender la vida, preocúpate más por disfrutarla. (Abel Desestress)

Nadie puede darte el significado de tu vida. Es tu vida y el significado ha de ser también el tuyo. El Himalaya no te servirá de ayuda. Nadie más que tú puede encontrarlo. Es tu vida y solamente es accesible a ti. Solamente con el vivir te será revelado el misterio.

Lo primero que me gustaría decirte es: no lo busques en ninguna otra parte. No lo busques en mí, no lo busques en las escrituras, no lo busques en inteligentes explicaciones; son sólo justificaciones. No explican nada. Simplemente atiborran tu mente vacía sin hacerte consciente de su esencia. Y cuanto más atiborrada está la mente de conocimiento muerto, más torpe y estúpido te vuelves. El conocimiento hace a la gente estúpida, adormece su sensibilidad. Se atiborran de él, cargan con él, refuerzan su ego con él, pero no les aporta luz y no les indica el camino. No puede hacerlo.

La vida ya esta burbujeando en tu interior. Solamente puedes contactar con ella allí. El tempo no está en el exterior; tú eres su santuario. Por eso, si quieres saber lo que es la vida lo primero que has de recordar es: nunca la busques en lo exterior, nunca trates de descubrirla en alguien. Su significado no puede ser transferido de este modo. Los más grandes maestros nunca han dicho nada sobre la vida; siempre te han remitido a ti mismo.

Lo segundo que has de recordar es: una vez que sepas qué es la vida, sabrás qué es la muerte. La muerte es parte del mismo proceso. Por lo general creemos que la muerte llega al final, por lo general creemos que la muerte se opone a la vida, por lo general creemos que la muerte es el enemigo, pero la muerte no es el enemigo. Y si consideras a la muerte como el enemigo esto simplemente demuestra que nos has sido capaz de averiguar lo que es la vida.

Muerte y vida son dos polaridades de una misma energía, del mismo fenómeno: flujo y reflujo, día y noche, verano e invierno. No están separados, no son opuestos ni contrarios. Son complementarios. La muerte no es el fin de la vida; de hecho es la culminación de una vida, la cresta de la vida, el clímax, el gran final. Y una vez conoces tu vida y su proceso, entonces comprendes lo que es la muerte. Osho

Published in: on abril 13, 2008 at 8:02 am  Comments (3)  

PENSAMIENTOS EN CITAS DE ABEL DESESTRESS

La naturaleza de la vida, nada exige a tu existencia, solo tú eliges vivir fuera de ella. (Abel Desestress)

Si el matrimonio se enlaza por pesos y tamaños, El amor será el que menos espacio ocupe. (Abel Desestress).

La verdad ha permanecido junto a ti desde siempre, solo no te ha parecido que fuese ella. (Abel Desestress)

No necesitas seleccionar, ni elegir, la vida nada te impone. (Abel Desestress)

La muerte no asusta ni ofende, solo sorprende. (Abel Desestress)

La política no sabe de honor, pero si maneja muy bien el acomodo. (Abel Desestress)

Dios existe, pero quién te ha dicho, que tiene que estar pendiente de ti. (Abel Desestress)

VUELVE A LAS RAÍCES

La naturaleza de la vida, nada exige a tu existencia, solo tú eliges vivir fuera de ella. (Abel Desestress)

LA NATURALEZA DE LA CONSCIENCIA consiste en ser solamente un espejo.

El espejo no tiene elecciones propias. Refleja lo que aparece delante de él, sea bueno o malo, hermoso o feo; sea lo que sea.

 El espejo no tiene preferencias, no juzga y no condena. La naturaleza de la consciencia, en su origen, es exactamente igual que un espejo.

Cuando un niño acaba de nacer refleja lo que aparece ante él. No dice nada, no interpreta.

 En el momento en que entra la interpretación, el espejo pierde la propiedad de reflejar. Entonces ya no es puro. Entonces está lleno de opiniones, trastornado, dividido, fragmentado. Se ha vuelto esquizofrénico.

Cuando la consciencia se divide y deja de reflejar, se convierte en la mente. La mente es un espejo roto.

La mente, en su raíz, es consciencia. Si dejas de discriminar, si dejas de hacer divisiones dualistas (eligiendo esto en oposición a aquello, gustándote esto y disgustándote aquello), si te sales de esas divisiones, la mente se convierte de nuevo en un espejo, en pura consciencia.

Así que todo el afán de un buscador consiste en cómo abandonar todas las opiniones, las filosofías, las preferencias, los juicios, las elecciones. Y esto no debería convertirse de nuevo en otra elección; ese es el problema.

Entonces ¿qué hacer? Sólo se necesita entender, no hay que hacer nada. Lo más elevado se alcanza a través del entendimiento, no a través del esfuerzo.

Ningún esfuerzo te conducirá hasta ello, porque el esfuerzo siempre es parte de la mente dualista. Entonces rechazarás el mundo y elegirás a Dios; entonces rechazarás las ataduras y elegirás la libertad;

La existencia se muestra ante ti de la forma que tú seas. Esta es una de las leyes fundamentales. Todo lo que ves depende de cómo lo veas. Si eres una mente, si estás dividido, entonces toda la vida estará dividida. La existencia le hace eco a tu ser. Si tienes una mente dividida, entonces todo el mundo aparecerá dividido, entonces el día estará en contra de la noche. Y no es así, porque el día se convierte en la noche, y la noche en día; ambos forman un círculo completo. No están en contra, son complementarios. El día no puede existir sin la noche, y la noche no puede existir sin el día. Así que no pueden ser opuestos; en el fondo son uno.

La vida y la muerte aparecen como opuestos porque tú estás dividido. De otra forma la vida se vuelve muerte y la muerte se vuelve vida. El mismo día que naces has empezado a morir. Y en el momento en que mueres aparece una nueva vida. Es un círculo; el círculo chino del yin y el yang.

Hay que recordar este círculo una y otra vez. Es uno de los símbolos más básicos que jamás se hayan descubierto. Ningún otro símbolo se puede comparar con él; la cruz, la esvástica, el Om; no, no tienen punto de comparación con el símbolo chino del yin y el yang, porque el yin y el yang incluyen todos los opuestos de la existencia: la oscura noche y el luminoso día, la vida y la muerte, el amor y el odio.

Todos los opuestos están unidos en la existencia. Tú estas dividido en el interior, ellos están divididos en el exterior. Cuando vuelves a tu origen y te haces uno, de repente toda la existencia se alinea y se hace una. Cuando eres uno, , aparece lo supremo, porque al uno sólo se le puede aparecer el uno; al dos el dos, a lo múltiple lo múltiple. Y tú eres muchos, eres una multitud; ni tan siquiera eres dos. Llevas muchos seres en tu interior. Intenta regresar a tus raíces, siendo uno, sin división, opinión o elección.

Osho

 

Published in: on abril 8, 2008 at 7:23 am  Dejar un comentario  
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Este Blog, apoya a los hombres y mujeres de Chile, en su lucha por “El Día después”

Nada más nefasto, que alguien que crea tener la verdad, para los demás. (Abel Desestress)

 

REPROUCCION FIEL DE LA CARTA QUE CIRCULA EN INTERNET. VIA E-MAIL

 

Carta abierta a los 36 parlamentarios que interpusieron el Recurso de
Inconstitucionalidad de las Normas de Regulación de la Fertilidad ante
el Tribunal Constitucional. de CHILE

Queridos Señores (33) y Señoras (3);

Bueno, por lo general las cartas abiertas son respuestas a algún
comentario o acción de alguien relativamente importante escrita por
alguien definitivamente insignificante, así que primero que nada el
título no puede estar mejor puesto.
       Segundo, mis queridos ilustres diputados, les confieso que nosotros
-la ciudadanía- no esperamos la gran cosa de ustedes en vuestra
calidad de legisladores.  Es decir, ya sean oficialistas o de
oposición, con quien se junten o no, lo que coman, lo que hagan o no
con sus vidas (y con nuestro dinero), o que de vez en cuando nos
enteremos de una que otra de sus fechorías no nos quita el sueño. Como
sabrán –y vaya que lo saben- los chilenos somos en general personas
tranquilas, quitados de bulla, más preocupados de ir al supermercado
en nuestro poco tiempo libre o bien compartir con la familia y amigos.
La verdad que eso de salir a las calles a manifestarnos en masa o
protestar en la Plaza Italia y romper mamparas y alumbrado público no
es algo que hagamos muy frecuentemente (excepto para el 11 de
Septiembre y el Día del Joven Combatiente, claro está).  Así, que a
alguno de ustedes le de por meterse en el bolsillo las lucas
destinadas a trabajos municipales, o que se repartan al cachipún los
cupos electorales, que se hayan autoasignado uno de los sueldos
parlamentarios más altos del planeta (¿seis o siete millones?), que no
asistan a las votaciones, que varios de ustedes participen en las
comisiones del congreso en las que tienen intereses económicos, que
nos hayan transformado en el último país de occidente en contar con
una ley de divorcio (la cual dejaron convertida en un enredo
administrativo de puta madre), que atiendan sumisamente los llamados
de las empresas que les financian sus campañas políticas, o bien que
voten en el senado para agraciar a tal o cual primo, hermano, pariente
en segundo grado, púdico sacerdote o extravagante guía espiritual nos
tiene, en general, sin cuidado. Aunque tampoco somos tan tarados; no
por nada consistentemente los elegimos -junto con el poder judicial
(que coincidencia, no)- como la institución peor evaluada de la
nación. En otras palabras mis patricios congresistas, que gracias al
binominal muchos de ustedes estén en esos puestos sin siquiera haber
obtenido una votación presentable, o que vuestro enardecido discurso
moral en ocasiones no se condiga con los intrincados orígenes de su
patrimonio material, o que varios de ustedes tengan la sofisticación
de una garrapata y la altura de miras y vuelo intelectual de un
semáforo, todo eso nos importa un pepino. Como pueblo, como masa, como
lumpen, como empleado fiscal, como profesora de provincia, sabemos que
el poder es un juego al que nos estamos invitados. Eso lo hemos sabido
desde siempre, desde que nuestros antepasados llegaron arrastrados por
la cesantía desde las salitreras o bien escapando de los caseríos
latifundistas. Así ha sido siempre y no vemos porque debiera cambiar
justo ahora. No tenemos problemas con eso, de verdad. Luego, espero
nos lo reconozcan, desde una perspectiva histórica creo que les hemos
dado bastante manga ancha. No se pueden quejar; los tenemos bastante
malcriados a los perlas.
Ahora bien, y entrando de lleno al punto que ha suscitado merecido
revuelo durante estos últimos días y que me ha obligado a sacarme el
bronceador y detener mis merecidas vacaciones en las hermosas Islas
Seychelles para abocarme a mis labores comunicativas
cívico-ciudadanas, este último numerito que se han mandado al
interponer un recurso de acusación en el Tribunal Constitucional para
prohibir la distribución y uso de ciertos métodos anticonceptivos
(algunos de los cuales se vienen usando hace más de cuarenta años) y
estando ad portas del que a todas luces será un desfavorable fallo
(desfavorable para el sentido común), este último de sus actos nos ha
producido tal desconcierto, desazón  y molestia que bien podría
decirse que se acercan peligrosamente a límite de nuestra benévola
paciencia. En otras palabras mis queridos ilustres, en estos momentos
la ciudadanía nos preguntamos; ¿que cresta creen ustedes que están
haciendo?
Con sus intrincados argumentos medievales y vociferando enardecidos
panfletos sólo inteligibles para ustedes y sus más cercanos han
intentado ha martillazo limpio imponer sus parafernálica  y fláccida
moral sobre todo el pueblo de Chile. Han metido su ponzoñoso dedo
legislativo y judicial en el útero de cada mujer en esta tierra. Sin
que nadie se los pidiera, sin que nadie lo necesitara, serpenteando y
palmoteando espaldas  por entre los fangosos pasillos del aparato
judicial chileno (que siempre se muestra tan solícito a escucharles)
se han inmiscuido en el vientre de cada mujer, de cada madre, de cada
abuela, de cada hija, de cada esposa, de cada polola, de cada pareja
de nuestra largiforme nación. Bien hubiésemos esperado este
comportamiento inquisitivo y  pechoño de esa tropa de fanáticos
religiosos con los que se rodean y que ya antes nos habían divertido
al lograr la prohibición de la película La Última Tentación de Cristo
(algo que en su época vimos más bien como una anécdota para el
recuerdo). Pero ustedes, ustedes son Diputados de La Republica
¡Ustedes son Honorables Diputados de La República de Chile! ¡Ustedes
fueron elegidos! ¡Ustedes!, que pasaron por el cedazo de las urnas
¡Ustedes!, que debieran al menos fingir que nos escuchan ¡Ustedes!,
que debieran saber que el nuestro no es un mundo de cilicios
autoflagelantes ¡Ustedes!, que en sus manos radica el poder para
afectar la vida de cada chileno, ya a que a diferencia de vuestra
merced,  nosotros no tenemos fuero y seremos juzgados y regidos en
corrientes tribunales de acuerdo a las normas que salen de sus manos
alzadas ¡Ustedes!, que haciendo de patronos ginecobstetras ahora se
han metido en nuestras sábanas y han manoseado hasta en lo más
recóndito de nuestros abdómenes, y con una soberbia de la que hace
alarde sólo el que tiene pavor por el más allá, han dictado cátedras
paganas sobre temas que le son más propios a la ciencia -¡La Ciencia!-
y al sentido común.
Durante estos años de democracia, ataviados en oropeles, acarreados
por sus choferes particulares, refugiados en sus inexpugnables
oficinas en el Congreso, protegidos por guardaespaldas, custodiados
por guardias privados y conserjes que velan por cada uno de sus bienes
en los lujos condominios precordilleranos en los que habitan, han
construido y deformado de tal forma su perspectiva de la realidad que
ya ni siquiera son capaces de vislumbrar las consecuencias de sus
actos. Con una mano se han tapado el rostro con un manto de seda
mientras que con la otra han blandido la fusta de su moral rancia y
añeja que hasta ahora nos había parecido más bien una benigna
consecuencia del circo por el que cada año tenemos que pagar cientos y
cientos de millones de pesos. Y ahora ese monstruo de siete cabezas
engendrado en ese show de candilejas se ha vuelto una vez más contra
nuestra ya no sólo para quedarse con nuestros trabajo, con nuestros
impuestos y con buena parte de nuestra vida de sacrificios y largos
horarios; ahora también quieren nuestras almas. Y nos apuntan con el
dedo y nos juzgan y condenan con cargos que a duras penas logramos
entender. Ya que para nosotros llevar una T en el útero no significa
estar condenado a arder en el infierno hasta el fin de los tiempos.
Nosotros no creemos que estemos matando un ser humano ni mucho menos.
No nos consideramos aborteros o asesinos, como ustedes nos llaman.
Asesinos son otros. Asesinos y genocidas son otros. Ustedes, mis 36
dignísimos diputados, levitando en la nube del poder, la indiferencia
y la soberbia ya no son capaces de advertir que no somos más que
personas normales con un trabajo, con familia,  tratando de pagar
cuentas, y dándonos pequeños gustillos muy de tanto en tanto, y a
crédito. No sentimos ni queremos la culpa que ustedes cargan y no nos
agrada que nos apunten con el dedo. Al contrario, y en vista a que
están sentados en esos felpudos sillones gracias a nuestros votos, de
verdad apreciaríamos que nos hicieran las cosas más fáciles, y no al
revés, como lo están haciendo ahora. Especialmente ustedes que se
decían los paladines de las preocupaciones reales de la gente (a
propósito; ¿qué opina le gente de esto?). En vez de tener que convivir
con sus cabezas enredadas en nuestras sábanas, apreciaríamos que
tuviesen la misma convicción y premura que han demostrado en estas
lúbricas materias en asuntos que nos serían de mucha más utilidad. Por
ejemplo, no nos vendría mal una ayuda con el impuesto específico de la
bencina que junto con el precio del petróleo nos tiene los bolsillos
raquíticos. Ni nada de mal estaría algún socorro para con el precio
del pan y de la leche, o mejor, ya que están preocupados de la salud
de los chilenos, algún proyecto ley que nos ayude con el tema este de
las Isapres que se ponen tan pesadas cada vez que uno de los nuestros
les da por enfermarse en serio. Y si no quieren o no les dejan
abocarse a esos temas, pues al menos déjennos en paz. No necesitamos
de sus acciones coercitivas. Déjennos vivir como vivimos. Así somos
nosotros, la masa, el populacho, la plebe, el C2 y C3, así somos; nos
gusta tirar, fornicar, hacer el amor, o como quieran llamarle. En
todas las formas y colores; con amor, sin amor, con pasión, apurados,
aprovechando la hora de colación, una cortita, una larga, el candado
chino, en fin. Por favor no olviden que al igual que otros mamíferos
superiores, como los delfines, papiones y chimpancés, nosotros, el
populacho, no tiramos sólo con fines reproductivos; tiramos por que
nos gusta. Tiramos por que es rico. Y claro que también nos mandamos
nuestras cagadas, y por eso que necesitamos de la famosa pastillita.
Claro que nos mandamos nuestras cagadas, ya que a pesar de que nuestra
presidente es doctora, mujer y laica, y también en buena parte gracias
a ustedes, jamás en nuestra vida tendremos una decente clase de
educación sexual en la escuela. Nunca nadie nos enseñará a planificar
a una familia, nadie nos dará un condón en la escuela ni nadie nos
contará del procedimiento para conseguir anticonceptivos en los
consultorios. Para nosotros la palabra gameto  nos suena más a algún
olvidado delantero de la selección brasileña de fútbol. Para nosotros
el ciclo menstrual nos es tan misterioso y confuso como el software de
gestión de flota del Transantiago, y vaya a saber uno que chucha es
coitus interruptus. Todo lo aprenderemos a tientas, a empellones, a
oscuras, murmurando. Y en esas condiciones de analfabetismo-genital
claro que nos mandaremos nuestras cagadas y necesitaremos de la
pastilla de emergencia, más cuando no contamos con el dinero para
comprarla a sobre precio en alguna de las coludidas cadenas de
farmacias en los barrios acomodados, donde, cosa más rara, sí es
posible conseguir la famosa píldora. Y créannos, ilustrísimos
iluminados, que a pesar de nuestras pulsiones y comportamiento
primitivo conocemos las consecuencias, y es por eso mismo que
suplicamos por su benevolencia. Porque sabemos que no sería fácil ser
madre a los quince, catorce o trece. Porque si ya es difícil tratar de
aprender algo en una escuela pública con un presupuesto de treinta mil
pesos mensuales por alumno en la que apenas si aprendes a leer y a
escribir, mucho más nos costaría cuando tienes quince y te quedas
embarazada. Mucho más nos costaría cuando el director del colegio
subvencionado (el mismo que falsifica las asistencias) te expulsa para
que no le des “mal ejemplo” al resto de las compañeras.  Mucho más nos
costaría cuando ser madre adolescente es un estigma y una carga, y no
una bendición.
Nosotros, mis hidalgos 36 promulgadores, respetamos sus creencias
religiosas y morales a las que incluso mayoritariamente adherimos o
simpatizamos de una u otra forma, aunque definitivamente no con el
fervor con el que ustedes aparentan hacerlo. Incluso, con un poco de
imaginación, podemos entender los motivos por los cuales ustedes
llegan a los extremos delirantes en los que viven; que piensen que el
sexo prematrimonial es un pecado, o bien que le digan fornicar a eso
que nosotros hacemos con tantas ganas cuando nos gustamos. Pero a
diferencia de ustedes, nosotros no pretendemos que todo el mundo haga
lo mismo que nosotros. Jamás se nos pasaría por la cabeza tratar de
imponerles tal o cual código de conducta sicosexual,  ni mucho menos
juzgaríamos con intrincados trabalenguas morales lo que cada uno de
ustedes hace en su vida privada con sus prosaicos aparatos
reproductivos. Mucho menos -si tuviéramos el tiempo disponible, lo que
es difícil cuando trabajas diez horas diarias y tienes que viajar
otras tres en transporte público y con suerte nos dan una semana de
vacaciones al año- iríamos a un Tribunal Constitucional haciendo la
del niño taimado para intentar imponer nuestra obtusa visión del mundo
a punta de pataletas ¿Por qué entonces ustedes lo hacen con nosotros?
¿Por qué no nos dejan en paz? ¿Por qué no nos pegan una ayudita en vez
de andar hueviando?
Tengan cuidado honorables, que a diferencia de otras veces, como ya
dije, a diferencia de sus otros faranduleros espectáculos, esta vez ya
nos están empezando a empelotar de verdad, se los digo. Quizá la
próxima vez que sea llamado a votar obligatoriamente (ya que, cómo no,
tampoco se han tomado la molestia de bogar por el voto voluntario),
quizá a diferencia de aquellas otras veces en que anulé el voto o voté
al cara y sello, ahora quizá me tome la molestia de echarle un vistazo
a la papeleta para ver si aparece alguno de estos 36 lunáticos en
ella. Y quizá, cuando llegue la hora también me reservo el derecho de
mirar con fundada suspicacia al candidato o candidata presidencial que
ustedes me pongan enfrente. Quizá me pregunte y repregunte si vuestro
elegido vive en el mismo mundo de fantasía y de superchería que
ustedes, viviendo en la misma autista alucinación, desconectado de
nuestro sentir, de nuestras necesidades y de nuestros anhelos.
       Para terminar mis queridos diputados, ya que esto está muy largo y a
estas alturas medio cursi y latero, lo más desconcertante e irritante
de todo es que con su acción maletera no han alterado ni una coma el
fondo del asunto, es decir, sobre la legalidad de vender o no la
-denominada por ustedes- Pastilla de Satán. La pastilla se seguirá
entregando a quien cuente con el dinero (y la receta, no nos
olvidemos) para comprarla. Lo único que han hecho es proscribir la
pastilla del sistema público de salud, o sea, han alejado la pastilla
de quienes no tienen la plata. Lo único que han hecho es agigantar de
una manera inexcusable el mayor pecado de nuestra tierra; han vuelto a
aumentar la diferencia, han levantado otro muro entre los que tienen
más y los que tienen menos. Con todo el poder que ostentan, con todo
el poder de ese mar que tranquilo te baña, con todo el poder que les
fue entregado, lo único que han hecho es asemejar nuestro mundo -el
mundo normal y cotidiano en el que los ciudadanos vivimos-  a ese
mundo de castas y delirios morales en el que ustedes y sólo ustedes
viven. Han vuelto a parapetarse tras un muro de burocracia y poder al
que no dejan entrar. Una vez más nos han hecho más distintos, más
desiguales, y más lejanos.

Muy atentamente.
Max Barata, Entomólogo
Santiago de Chile,  5 Abril 2008.

 

 

 

Published in: on abril 7, 2008 at 1:06 am  Dejar un comentario  

Pensar es divagar…

Solo sus grandes obras te recuerdan a los grandes hombres, muy poco sabemos de su pensamiento. (Abel Desestress)

 

Negar la realidad de las cosas

es no ver su realidad;

afirmar el vacío de las cosas

es no ver, de nuevo, su realidad.

Cuanto más hablas y piensas acerca de ello,

más te alejas de la verdad.

 

En cuanto empiezas a pensar acerca de algo, inmediatamente has empezado a alejarte. Yo estoy aquí, tú puedes estar conmigo; pero si empiezas a pensar acerca de mí, te embarcas en un viaje sin fin, y cuanto más piensas más te alejas.

Pensar es una forma de huir de la realidad; te da una dirección interior, te proporciona un camino en tu mente, y tú lo sigues. Un pensador nunca está aquí y ahora, nunca está en el presente, está siempre en algún otro lugar. Un meditador está siempre aquí y ahora, y en ningún otro lugar. Por eso es que el pensar es el único obstáculo en la meditación. Tienes que hacerte consciente, y poco a poco, cuanto más consciente te vayas volviendo, más dejarás de cooperar con el pensar.

Yo te traigo una rosa y tú empiezas a pensar. En seguida la mente dice: «¿Qué hermosa es? ¡Nunca había visto una rosa como esta!» o «¡Yo ya había visto otras rosas tan hermosas como esa!», y así sigue y sigue. A tu mente hasta se le puede ocurrir preguntar: «¿Qué es la belleza?». Nadie lo sabe, nadie ha llegado a ninguna conclusión.

Uno de los filósofos ingleses más grandes de esta era, G. E. Moore, escribió un libro, Principia ethica, uno de los mejores tratados lógicos para definir qué es el bien. Y después de unas dos cientas o trescientas páginas de un compacto razonamiento lógico, dice que es difícil definir lo que es el bien. Y al final acaba diciendo que es indefinible; pero todo eso después de doscientas o trescientas páginas de argumentos. Una de las mentes más agudas, a pesar de intentarlo una y otra vez, de una y otra forma, llamando a una puerta y otra, llega a la conclusión de que el bien es indefinible; ¿por qué? Dice que el bien es simplemente una cualidad, como el color amarillo. ¿Cómo defines el color amarillo? ¿Qué dirías si alguien te preguntara?: «¿Qué es el amarillo?». Dirías: «El amarillo es el amarillo». ¿Cómo lo vas a definir?

Una rosa es una rosa, es una rosa. ¿Cómo la vas a definir? Si dices que es hermosa, ¿acaso sabes qué es la belleza? ¿La ha definido alguien? No. Dicen que la belleza es indefinible. Si la comparas con otras rosas… ¿sabes que todo es incomparable? ¿Cómo puedes compararla con otras rosas? Esta rosa es esta rosa; no es otra rosa. ¿A qué viene traer aquí otras rosas?

Y cuando traes otras rosas, tu mente se abarrota; entonces tienes muchas cosas en la mente y estas se convertirán en un obstáculo, y la rosa no podrá llegar hasta ti. Y era algo real; podría haberte penetrado. La rosa estaba lista para llamar a tu corazón, pero empezaste a pensar acerca de ella. Y para cuando estés de vuelta, la rosa ya no estará aquí, porque la rosa no esperará; se marchitará.

Ella tenía un mensaje que entregar, traía algo de lo desconocido. Pero este algo es muy delicado, no puede continuar estando ahí para siempre. Trajo algo del más allá; cada rosa lo trae. Cada mañana llega, y llama a vuestra puerta, pero a vosotros os encuentra siempre pensando. A través de la rosa, algo de lo desconocido, de lo Divino, algo de más allá del tiempo, penetra en el tiempo. Pero si piensas, te lo pierdes, porque al pensar te alejas, en cuanto te has puesto a pensar ya te has ido. Osho

 

 

 

Published in: on abril 5, 2008 at 8:58 am  Dejar un comentario